Un
circo es un espectáculo artístico, normalmente itinerante,
que incluye a acróbatas, payasos, magos, adiestradores de animales
y otros artistas. Es presentado en el interior de una gran carpa que
cuenta con pistas y galerías de asientos para el público.
Las pistas de los circos suelen ser áreas circulares donde
se presentan las funciones; por consiguiente, el circo de tres pistas
es considerado más atractivo por la variedad de espectáculos
que se disfrutan al mismo tiempo.
En la actualidad existen circos estables y fijos geográficamente,
y algunos de éstos no poseen actos que incluyen animales, pero
en muchas ocasiones el circo continúa con su carácter
pasajero, lo cual puede ser anunciado por un desfile, avisando que
el circo va llegando al poblado.
En Argentina se dio una variante de este género artístico,
denominada "circo criollo". Surgida entre 1840 y 1866 en
los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, difundió principalmente
el género gauchesco a través de danzas y canciones.
El circo representa una importante parte de la cultura humana, una
noble empresa construida a lo largo de muchos siglos, prácticamente
desde que el hombre empezó a registrar sus hazañas,
sus creencias, sus descubrimientos, sus ideas, en fin, su cultura
(Eduardo Murillo en Jané et al, 1994: 35).
Conviene mencionar que la acrobacia, así como el malabarismo,
el contorsionismo, y otras prácticas corporales que actualmente
se asocian al universo circense, son expresiones humanas anteriores
a los propios conceptos de "Circo" o de "Artes del
Circo" (CNAC, 1998: 40).
En los orígenes de la humanidad la "cultura corporal"
conformaba un todo, un núcleo común que abarcaba todas
las prácticas corporales y que paulatinamente a lo largo de
los siglos posteriores fue dividido en "especialidades",
tales como el Circo, la Danza, la Gimnasia (deporte), el Teatro, etc.
Esta "divergencia" marcó el desarrollo de cada uno
de estos sectores artísticos.
Nuestro primer paso por la trayectoria histórica del Circo,
se remonta al legado cultural dejado por algunas de las civilizaciones
antiguas, desde el lejano oriente (China, Mongolia, India, etc.),
hasta el occidente más próximo (Grecia, Roma, Egipto,
etc.). En estas sociedades, aproximadamente 3000 años atrás,
algunas de las actividades que hoy relacionamos como parte del contenido
circense, como la acrobacia, el contorsionismo o el equilibrismo,
tenían una utilidad altamente relacionada con la preparación
de guerreros, con los rituales religiosos y con las prácticas
festivas (Viveiro de Castro, 1998).
De acuerdo con los antropólogos Blanchard y Cheska (1986: 67),
la práctica de la acrobacia se remonta a la cultura mesopotánica,
con un pasado de más de 3000 años. El acróbata
competía "consigo mismo, con las fuerzas de la naturaleza
y con sus propios compañeros de tribu"
Paralelamente en China, como informa la Federación China de
Gimnasia, el arte acrobático"tiene una historia milenaria",
superior a los 2000 años conforme comprueban los hallazgos
arqueológicos. Según los apuntes de David Marfil (2004),
unas de las pruebas más antiguas del la existencia del circo
es un "grafiti" encontrado en Egipto en la tumba de Ben
Hassan con fecha aproximada de 2040 a.C.
Tal y como señalan De Blas y Mateu (2000), en el antiguo oriente,
los malabaristas y acróbatas ya viajaban juntos en "troupes",
utilizando todo tipo de objetos, tales como armas (instrumentos típicos
de las artes marciales), juguetes infantiles (diábolo, bastón
del diablo), utensi lios domésticos (jarrones de porcelana),
que lanzaban y recibían con diferentes partes del cuerpo.
Por otro lado, en Grecia, los gladiadores en su búsqueda particular
por demostrar gran fuerza, realizaban juegos malabares con objetos
en su mayoría pesados, como las ruedas de los carros. En la
cultura griega, y en otras del mismo período, las mujeres también
"malabareaban", como se puede apreciar en algunas ánforas
y jarrones griegos o en los grabados de las tumbas egipcias. Además,
en otras civilizaciones antiguas, como la China y otras de la América
Central y del Pacífico Sur, las mujeres también participaban
de este tipo de actividades, como bien ilustra el famoso caso de las
Islas Tonga (Pacífico Sur), donde las niñas hacían,
y todavía hacen, malabarismos con grandes nueces denominadas
"tui tui", y donde el éxito de su arte tiene consecuencias
sociales importantes, respecto al matrimonio, a las posibilidades
de ascensión social, etc. Con los primeros viajes a América
llegaron noticias de las costumbres indígenas, como en el caso
de los Aztecas, especializados en el antipodismo (malabares con los
pies), y los Shoshoni del Sur de California, donde los malabares hacían
parte de los juegos de los niños como por ejemplo en carreras
de velocidad mientras manipulaban tres pelotas.
Con todo, fueron los romanos que en la antigüedad dieron el nombre
"Circo" a las actividades de entretenimiento, o mejor dicho,
a los espectáculos públicos. Según el diccionario
de la Real Academia Española (1992: 480), circo era "el
lugar reservado entre los romanos para algunos espectáculos,
especialmente para las carreras de carros y caballos. Tenía
comúnmente la forma de paralelogramo prolongado, redondeado
en uno de sus extremos, con gradas alrededor para los espectadores".
Además de las carreras, en el circo romano, los desafíos
concentraban los duelos de vida y muerte, entre hombres y animales,
un concepto nada parecido al que tenemos en la actualidad.
Tras la decadencia de estas civilizaciones antiguas, principalmente
las occidentales, las artes corporales (teatro gestual, danza, gimnasia
y circo) fueron perdiendo interés entre la población.
Posteriormente, en la Europa de la Edad Media, las artes corporales
empezaron a recobrar su espacio, volviendo poco a poco a la realidad
ciudadana.
Pero fue en el Renacimiento, cuando los artistas circenses volvieron
a tomar los pueblos, las calles de muchos países europeos,
ampliando el status social de dicha cultura. De acuerdo con Soares
(1998: 55), el circo en el renacimiento consolidó una práctica
que rompía con el orden institucional, divergía del
concepto utilitario y movilizaba al pueblo a la diversión,
la risa descomprometida de la función educativa. Era un arte
del entretenimiento.
En este período las "troupes de saltimbanquis", ya
incluían en sus espectáculos la música, el baile,
los cuentos populares, las narraciones épicas, los títeres,
además de las habilidades clásicas como la acrobacia
y los malabares (De Blas y Mateu, 2000). En este momento impe raba
una forma "libre" de exploración de las posibilidades
corporales (Annie Fratellini en Unesco, 1988: 27). En muchos pueblos
se llegaba a acoger a los artistas, ofreciéndoles un lugar
para presentar sus espectáculos. De forma lenta, pero sólida,
se pudieron formalizar caminos por los cuales miles de artistas solían
pasar durante todo el año.
En la opinión de Coasne (2004: 41), el circo contemporáneo
se caracteriza por una mezcla de prácticas, de las cuales podemos
destacar la música, el teatro, la pantomima, la acrobacia,
la gimnasia, etc. Se trata de un modelo artístico de circo,
en el que la técnica está al servicio del arte, de la
expresión.
El primer circo moderno fue inaugurado por Philip Astley en Londres,
el 9 de enero de 1768.
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Benny
Schumann |
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Circo Criollo
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Función de Circo
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Curiosidades
Circences:
Estudiando, investigando y curioseando en este apasionante tema del
circo creímos importante señalar un par de lugares en
la web para visitar: El primero se refiere a los orígenes del
circo criollo y una nota aparecida en Página 12 del 20/11/2003
sobre la Universidad Trashumante de San Luis, una experiencia inédita
de Educación Popular en la Argentina dirigida por Roberto “Tato”
Iglesias y que apoyan entre otros León Gieco y Rali Barrionuevo.
El artículo menciona lo del Circo trashumante imitando las
actuaciones de pueblo en pueblo del circo criollo.
En este sentido, es muy interesante todo lo relacionado a los orígenes
del circo en nuestro país, la familia Podestá como principales
protagonistas de una época; la relación de aquel circo
con el teatro, el tango, la murga, etc.
Otro punto que creemos valioso ver es lo del Circo de Madera,
una experiencia de espectáculo de circo con marionetas, con
origen en la República Checa que reúne a artistas de
tres países y que se puede ver en www.karromato.com.cz
En todas sus obras la compañía Karromato busca la comunicación
sin necesidad de las palabras, apoyándose tanto en la universalidad
del humor y la música, como en la capacidad expresiva que tienen
por sí mismas las marionetas. El proceso artesanal realizado
en su construcción, el uso de la madera y el acabado en los
detalles y los decorados, despierta además en el espectador,
recuerdos de una época en la que no vivió, pero que
de alguna manera añora.