Sur
Cultural:
David, en tu rol de dirigente gremial , médico y docente
cuéntanos en tu experiencia personal. ¿Cómo viviste
lo de la lucha universitaria, especialmente en la UNC y qué consecuencias
trajo en el panorama político institucional de la Universidad y
también a nivel del país?. Trata de hacer un balance al
respecto.
Moisés David Dib:
En primer lugar, los compañeros que estamos en la ADIUC, venimos
trabajando desde hace mucho tiempo, y este año es como que coincidieron
una serie de cuestiones que son por un lado el nivel al que cayeron los
salarios docentes, nunca visto en nuestro escalafón, el más
bajo todo el país. El 60 - 70 % de la planta docente de Córdoba
de la Universidad Nacional de Córdoba trabaja por menos de $200
por mes. Era una situación realmente grave, y analizamos que había
condiciones objetivas que nos obligaban de alguna manera a tomar medidas
para poder levantar todo esto. Hubo aciertos por parte de las asambleas,
nosotros tenemos un gremio muy democrático, nunca hemos hecho nada
por delante de la gente, mas allá que tengamos nuestros propios
pensamientos, pero las resoluciones siempre fueros de Asamblea. Un acierto
teórico que tuvo este movimiento fue el discutir, con los otros
sectores, con los estudiantes, con los padres, con la sociedad, que esto
no era un problema sólo gremial, que era un problema muy profundo
de la sociedad argentina, de su lugar más importante desde el punto
de vista de la proyección de un país, en relación
a la intelectualidad que es la Universidad. Y que si nosotros no defendíamos,
la Universidad que queremos, que es pública y gratuita, todo lo
demás no servia. Entonces pusimos por delante de la lucha, no solo
el punto de vista gremial, que incluye el salario, sino el aumento del
presupuesto. El otro acierto fue discutir francamente con el movimiento
estudiantil, que dentro de este proceso, los docentes teníamos
nuestras propias reivindicaciones salariales. Y hacíamos una crítica
a los estudiantes: Habíamos visto que este movimiento estudiantil
estaba apático, frío, y queremos que discutan sus propias
reivindicaciones, no queremos que vengan a ayudarnos a nosotros a conseguir
nuestros salarios, esto es un problema gremial que lo vamos a ir resolviendo
nosotros.
Sur
Cultural:
Los estudiantes, en este caso, fueron un factor de mucho protagonismo,
que posiblemente fuera desigual en las distintas Facultades, ahora fue
realmente muy importante ver las marchas universitarias reflejadas en
la prensa, que a veces no dice lo que tiene que decir al respecto, sin
embargo salió hasta en la tapa de La Voz del Interior la Marcha
Universitaria del 25/08/05 como un hecho político principalísimo.
Moisés
David Dib: Yo creo que nosotros hemos superado
una etapa muy profunda de destrucción de este País, tuvimos
una dictadura militar terrible, atroz que se llevó lo mejor de
esta sociedad, y después tuvimos un menemismo, 10 años del
neo-liberalismo, tan cruel como la dictadura. Por lo tanto lo que creo
es que han comenzado a discutir los problemas que les corresponde a los
estudiantes, no solo en la universidad, en lo social tienen responsabilidad,
porque no cualquiera llega a la Universidad: Nosotros somos un mínimo
de personas que tuvimos la suerte de poder acceder a los estudios superiores.
La obligación primera de estos estudiantes, de los docentes que
trabajamos en la Universidad es pensar en aquellos que no pudieron llegar,
para que sus hijos puedan, para que este País le pueda dar la posibilidad
a todos en la formación laboral y profesiónal. El neo-liberalismo,
pensaba en el individualismo extremo. Creo que este plan de lucha lo que
hizo fue retomar esta historia de discutir lo que nos pasa, lo que queremos,
lo que pretendemos y han empezado a aparecer las utopías. Me parece
que son necesarias esas utopías, sirven para caminar. Y los estudiantes
han empezado a caminar.
Sur
Cultural:
O sea, ¿Se puede decir de alguna manera que vuelven los sueños
a la juventud, vuelve la idea de la vida en el sentido más estricto,
es decir el acceso a un trabajo digno, al estudio y a las posibilidades
que hoy se le niega a la mayoría de la población?
Moisés
David Dib:
Yo creo que
si, que tienen que volver los sueños, me parece que éste
es el camino que estamos recorriendo. Hay dos componentes en esto: Uno,
volver a los sueños, y el otro es volver a discutir ya con los
pies sobre la tierra qué estamos dispuestos a dar para conseguir
que esos sueños se hagan realidad. Porque es una lucha, porque
la lucha no es fácil; Si fuera fácil lucharía mucha
gente, y no lucha mucha gente siempre. Lucha poca gente siempre y mucha
gente en momentos importantes.
Sur
Cultural:
¿Qué se consiguió en esta lucha universitaria?.
¿ Que cosas que han cambiado, cuáles son las que empiezan
a cambiar y cuáles son las que falta cambiar todavía?.
Moisés
David Dib:
Bueno, desde
el punto de vista gremial docente, exclusivamente, lo que hemos conseguido
es un blanqueo de nuestros salarios que estaban en 40 % en negro, y ahora
tenemos casi el 100% en blanco, lo cual es importante para las obras sociales,
para los jubilados, etc. Hemos mejorado nuestra condición salarial
pero no lo suficiente, no lo que pedíamos, es decir que hemos tenido
un triunfo limitado, relativo creo que lo más importante que ocurrió,
es que primero se demostró que el sentir de los universitarios,
esta vivo, que hay un montón de cosas ahí adentro que están
a la guarda de movilizarse, pero que existe el espíritu de la lucha.
La gran movilización de casi 35.000 o 40.000 personas, de salir
a la calle quiere decir que hay un potencial que ahora sabemos que lo
tenemos. Hace 6 meses no sabíamos lo que teníamos, se hace
necesario saber leer esta realidad, poder comprenderla y poder usar todo
ese potencial para mejorar las condiciones de la universidad y que eso
signifique mejorar las condiciones de vida de la gente, del hombre común,
del tipo que nos paga la Universidad. |
Sur Cultural: ¿Qué
la llevó a armar este taller escuela, que fue lo que a Ud. le impresionó
en su vida de trabajo?
Hilda Rosa Campos: Lo primero
fueron los niños, yo veía a los chicos en la calle, todo
el día, a cualquier hora los chicos estaban en la calle. Entonces
un día pensé, será que tengo que enseñarles
yo. Y bueno, así fue que los empecé a invitar, visitar las
casas, e invitarlos para ir a la Capilla Santos Mártires, tenían
un lugar ahí, donde en aquel tiempo era el salón parroquial
y ahí empezamos a dictarles cursos de manualidades, formación
cristiana, esas cosas, así empezamos con los chiquitos desde los
3 años.
Sur Cultural:
Hoy día hay muchos chicos en la calle sin saber qué
hacer y sin tener una orientación que les permita a ellos decir
ésta es mi salida, aquí está mi oportunidad, sea
por causas de la situación económica, familiar, o porque
el padre perdió el trabajo, y entonces esos chicos, en las esquinas
terminan en una mala situación o incluso en una comisaría.
¿Usted cree que es importante construir talleres, o escuelas de
formación Integral ó fundar ONG´s, o grupos de autoayuda
de los vecinos y que la sociedad debería involucrarse de manera
directa?
Hilda Rosa
Campos: Además de ser importante, yo creo
que es necesario, porque hablando con personas que tienen capacidad y
tienen los medios para hacerlo, yo siempre les digo que se tienen que
formar talleres de oficios, porque no todos los chicos pueden estudiar,
no todas las familias pueden tener acceso a que los chicos estudien, entonces
los talleres de oficio son muy importantes. La vez pasada tuvimos una
reunión en la Municipalidad y yo les decía ahí a
los funcionarios que estaban que justamente hacía falta los talleres
de oficio.
Sur Cultural:
¿Usted dice talleres de oficio, o sea que considera en su experiencia
está convencida que los talleres que ayudan a formar a los pibes
y a las chicas en oficios, en manualidades, etc, todavía pueden
ser una herramienta positiva, para utilizarla como una salida laboral
o como una profesión propia de esas personitas que andan dando
vueltas por allí y que necesitan un lugar en esta sociedad?
Hilda Rosa
Campos: Sí, seguro que es una herramienta,
yo le digo por experiencia que hay chicos que descubren a través
de lo que uno les enseña que tienen capacidad para hacer e incluso
en personas mayores que nunca tomaron un pincel o una aguja para hacer
algo, y descubren que pueden hacer cosas, que pueden aprender y que les
gusta hacerlo, y que se sienten muy bien, pueden ser útiles.
Sur Cultural:
Entonces lo que nos está diciendo es que existen potencialidades
en todos los seres humanos, independientemente de su condición
económica, social, o personal. ¿Y que esas personas deberían
tener la posibilidad de desarrollar un oficio, una habilidad manual, incluso
por qué no como usted dice, el arte, animarse a pintar un paisaje,
o ejecutar un instrumento musical, a aprender teatro?
Hilda Rosa
Campos: Sí, en todo sentido, tanto el arte,
como el que trabaja con las manos (artesanos, etc.), o con la mente, el
que hace cosas, que piensa, que elabora. Nosotros, a los niños
les poníamos hojas, con crayones, pinceles y se desesperaban por
pintar, les gusta pintar botellas, papeles, cartón, madera, entonces
uno les provee los materiales. Lo que tiene que haber es un espacio, entonces
yo creo que los medios están, que hay un lugar, y lo que hace falta
es la disposición de las personas que tienen la capacidad y tienen
los medios para hacerlo, de crear escuelas, porque incluso, teníamos
en el taller un profesor de cerámica y teatro, (que actualmente
está dando en la cárcel, en Bower, para recuperar esos chicos.)
que daba clases a los chicos con problemas de disciplina, de conducta.
Sur Cultural:
Quiere decir que quienes tienen la posibilidad de ayudar, las
autoridades responsables, en este caso el gobierno, o los empresarios,
o cualquier persona que quiera colaborar en esto. ¿Deberían
trabajar para construir “espacios verdes” de cultura, del
arte, de la ciencia, y de los pequeños conocimientos que a diario
los chicos necesitan para poderse desarrollar?
Hilda Rosa
Campos: No es que sea culpa de los empresarios,
ni de los Gobiernos, no. Creo que no han descubierto, que no se han dado
cuenta de lo importante que es crear esos talleres, porque así
como está la facultad, que es importantísimo un estudio,
una carrera, pero no todos tienen acceso a eso, ni la capacidad intelectual,
porque no la desarrollaron, no es que sean menos inteligentes. La inteligencia
se desarrolla con el ejercicio, las manos también, para pintar,
para bordar, es necesario una educación, como para el arte, los
instrumentos, la voz, según para lo que sea, pero creo que esas
personas no le han dado la importancia, no quiero creer que no les interese.
Es tan necesario al niño, al joven conducirlo, guiarlo, educarlo,
y darle las herramientas para que se puedan desarrollar el día
de mañana.
Sur Cultural:
¿Usted cree que además estaríamos rescatando
una nueva cultura para este tiempo en donde hay tanta violencia, donde
falta contención de los chicos y entonces estaríamos dando
la posibilidad a muchos jóvenes, a muchos niños, de que
la cultura nuestra pudiera renacer, incluso en los barrios?
Hilda Rosa
Campos: Claro, yo creo que no estamos inventando
nada acá, estamos trayendo algo que se ha perdido, que se ha dejado
de lado, me parece que es rescatar algo que ya está creado, porque
desde el comienzo de los tiempos está todo para hacer, entonces
hay muchas cosas para hacer y se pueden rescatar personas, desde niños,
porque ahora se han adelantado tanto las cosas, las formaciones, la educación,
en otro sentido, se adelanta la vida, las ideas. La tarea de educar debería
incluir un conocimiento integral que hará de los niños mejores
personas. Empezar desde niños una cultura que se está perdiendo,
o que se está haciendo otra cultura, o sea rescatar una cultura
del trabajo, de la educación, del respeto, son valores que se han
perdido, son medios de vida y eso hay que rescatarlo de alguna forma y
ahora.
Sur Cultural:
¿Usted cree que es posible eso?
Hilda
Rosa Campos:
Todo es posible. Hay que tener esa confianza, la decisión y la
acción rápida; no esperar, no decir cuando tenga los medios,
cuando tenga la plata, cuando tenga el título; ponerse a enseñar.
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